Vestigios
Este fin de semana estuve en Londres en una conferencia de la London Business School sobre innovación y operaciones. Mientras hacía tiempo por Regent Street y Leicester Square di con las famosas cabinas rojas y recordé haber leído en alguna parte que BT planeaba dejar de instalarlas, porque ahora casi todo el mundo usa su móvil. Y me dio un poco de pena.

Unos metros más allá tropecé con otro icono rojo de la capital británica: los buzones. Y me pregunté si acaso llegará el momento en el que los servicios postales los abandonarán en favor de otro tipo de gestión documental. Por supuesto, eso no sucederá mañana pero, ¿lo llegaremos a ver?
Unas horas más tarde me permití el lujo de vagar sin rumbo por esas calles y, sin tener demasiada idea de cómo, llegué a la City, el distrito financiero de Londres. Fue una sorpresa encontrarse con surtidores y fuentes públicas del siglo diecisiete. Aunque ya no daban agua, se mantenían en pie, haciendo gala de placas que hacían saber a todos los interesados que habían sido eregidos en tal año gracias al apoyo popular de uno u otro gremio.
Estad tranquilos. Probablemente los vestigios de la era digital nos sobrevivan.
