Otro orden de cosas

Al final todo tiene sentido. Nunca antes.

Redes, redecillas y networking

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Durante mi intercambio en INSEAD estoy participando como oyente en un curso sobre investigación empírica en gestión de operaciones que imparte Manuel Sosa. Para la clase de hoy, la segunda que analiza estudios sobre redes, me toca presentar Structural holes and good ideas de Ronald S. Burt, de la Universidad de Chicago.

La idea principal del articulo es destacar como se generan las ideas en una red social. Estas redes se caracterizan por contar con muchos grupos cuyos miembros están altamente conectados entre sí, mientras que las conexiones entre cada uno de los grupos son relativamente escasas. Así, la hipótesis de Burt es que, aunque la dinámica interna de cada grupo permite interacciones más rápidas, son las personas que están a caballo entre dos grupos las que originan más y mejores ideas, ya sea poniendo de relevancia los problemas de los demás grupos, transfiriendo mejores prácticas, realizando análisis comparativos o sintetizando sus hallazgos en nuevas soluciones. Estos agentes, que hacen que su organización supere los huecos estructurales a los que hace referencia el título, se convierten en puntos focales de la actividad gerencial y, a mi manera de ver, en candidatos naturales a mediadores “socráticos”. Un día os cuento un poco más sobre este concepto con algo más de calma.

Y en todo esto que me he puesto a pensar en algunas implicaciones, quizás no del todo prácticas, del tema. Por un lado, esta teoría es bastante interesante para quien realmente quiera mejorar su red de contactos: conviene ser estratégicos y primar calidad sobre cantidad para actuar de puente estructural entre diferentes grupos. Por el otro, es importante que las organizaciones se den cuenta de lo importante que resulta para desafiar el popular principio de Peter el escoger a candidatos con una elevada capacidad de síntesis para coordinar múltiples grupos.

Finalmente, una posible paradoja: hablamos todos muy a menudo de todas estas aplicaciones telemáticas que nos permiten formalizar relaciones en red que de otro modo no serían evidentes. Sí, me refiero a todos esos facebooks y twitters en los que damos como “amigos” a personas que, en el mejor de los casos, apenas hemos visto en años. Estas relaciones conforman, más que una red, una rejilla o redecilla de relaciones ténues que se puede convertir rápidamente en oportunidad o amenaza competitiva: estas redecillas pueden cubrir esos huecos estructurales de los que habla Burt, de forma que cualquiera puede convertirse en tu competidor a la hora de generar ideas. Si ocupas un puente estructural te puedes estar perdiendo más actividad creativa que de costumbre. Por supuesto, con fenómenos así llega el problema para las organizaciones de cómo controlar la agenda del desarrollo de ideas para que esté en sincronía con la estrategia corporativa. ¿Y qué pasará en términos de propiedad intelectual?

En cualquier caso, todos tenemos un “presupuesto” de atención limitado, de forma que también existe el riesgo de dedicar demasiada energía a relaciones ténues y descuidar aquellas que dan sentido a los huecos estructurales.

En definitiva, que, para llegar a alguna parte hoy en día, además de saber administrar y sintetizar las múltiples fuentes de información que nos bombardean a diario, tendremos que aprender a gestionar nuestras relaciones de forma coherente con nuestra estrategia. Nadie prometió que fuera a ser fácil, pero confío en que será divertido.

Publicado por Andrés

18 de Junio de 2009 / 2:30

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